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martes, enero 23, 2007

Latin Arconcón

Dice el alcalde de la localidad y la delegada de gobierno que esto los incidentes que han reunido a más de 400 jóvenes de Alcorcón son incidentes aislados. También dice que eso pasa cualquier día en Madrid y que no son incidentes entre bandas. He aquí una prueba irrefutable de la vocación mentirosa y demagógica de los políticos. Si dicen que no hay bandas mienten. Si hay bandas en la comunidad de Madrid, que sí que las hay, están en el Sur. En realidad lo que dicen es que la policía no tiene constancia de bandas en el sur, que es tanto como decir que en la policía son tontos y como somos políticos escurrimos el bulto, que viene siendo lo que sabemos hacer.
Armas incautadas Decir que es un incidente aislado cuando se reúnen 400 jóvenes en una tangana
desproporcionada, me recuerda a los incidentes en Francia el año pasado donde ardieron un buen número de vehículos. Según se comenta por aquí, unos grupos de sudamericanos habían decidido sacarse unos ingresos extras pidiendo un canon por el uso de las pistas (al más puro estilo Ramoncín). Parece que más de un sureño no estaba de acuerdo con la política impositiva de ultramar y ha decidido efectuar una reducción en los tipos de interés. Finalmente el que ha pagado ha sido un pobre chico que estaba dando un paseo con su novia y al que le han aplicado hasta seis punciones con objeto afilado, usualmente conocido como navaja, por aquello de la inflación.

Lo que no sabían los “latin” es que se topaban con los tipos de sur, aficionados al barro y las refriegas como pocos. Viendo el percal, esto puede acabar como el rosario de la Aurora, sobre todo porque los incidentes se pueden extender por todos los pueblos adyacentes.

El PSOE en la Comunidad de Madrid quiere legalizar a los “Latin King” como una asociación cultural. Gallardón se negó diciendo que había demasiados con antecedentes; vamos, que eran unos criminales. Lo cierto es que si los tienes legalizados, están inscritos y localizables, y eso ayuda a controlarlos. Por otro lado, estas asociaciones chupan del bote común, y eso era lo que nos faltaba.

Si leemos la prensa, se nota que hay tensión. Los medios son como siempre, sensacionalistas, pero leed los comentarios. Visto lo visto, me temo que las cosas no van a acabar aquí. Y seguro que el que pague el pato será el que menos culpa tenga.

Me pregunto en qué cojones están pensando alguien cuando sale a la calle con una navaja, catana, o bate de béisbol ¿por qué deja la policía que haya tantas armas blancas rondando por la calle? Y que no me diga la delegada de gobierno que no las hay, que la saco yo de marcha por mi barrio.

viernes, enero 12, 2007

Qué loco, cómo molo!


 Una de las cualidades más valoradas para la gente entre 14 y 20 años es la locura. No miento (esta vez). He escuchado infinidad de conversaciones entre adolescentes narrando historias entre risas y gestos de admiración cuyos héroes eran conocidos con un rasgo común: la locura. El comentario final es del tipo: ¡Es que el Chuso está mu loco, tronco! Hasta aquí todo medio normal. Cuando aún no tienes pelos donde siempre salen rizados tus héroes suelen ser gente demente, inconsciente, agresiva. Ya sabemos, a las chicas les gustan los malos. Y a los chicos las chicas (que me perdone ese 10% al que le gusta otra cosa). Así que la solución parece obvia. Te haces malote y matas dos pájaros de un tiro. Ligas más y ya no eres el pardillo al que le dan dos collejas todos los días. Así que un día empiezas a fumar y a escupir con desdén cuando caminas por la calle. Miras a la gente como si te hubiesen ofendido de muerte y piensas que el resto son unos pringaos.
Cumples 18 y acabas de salir de cuarto de la ESO. En realidad te han echado para no verte el gepeto de imbécil que tienes. Hace ya un par de añitos que los fines de semana te tomas unas pirulillas para que no se te corte el rollo. Hoy cumples 18 y te has metido de peón en una obra. Estás todo el día llevando carretillos de arena y llenando la hormigonera. Pero ya has ido al banco porque te vas a comprar un coche de mierda, el banco no se la juega con un tipo con unas pintas como las tuyas, y eso que te has peinado un poco los caracolillos de tus greñas. No me extraña porque tus viejos no te avalan, —ni harto de vino—fue la expresión de tu padre. Vale, —el coche será una mierda—, reconoces; pero lo voy tunear que lo flipas. De un morado alegre, con unas llamaradas por delante, algo colorido, vistoso, llamativo (eufemismo para hortera). El caso es que es sábado, vas en el buga con unos colegas y la Puri (vieja conocida, ¿os acordáis?) que acaba de romper con el Yoni. Llevas unas botellitas atrás y unas pirulillas en el bolsillo. Imagen babel Os habéis metido unos tiritos de farlopa antes de ir al Fabrik (discoteca del sur de Madrid). De repente, no sabes cómo, pero se te cruza una farola y os pegáis una morrada con el parabrisas. Como un cromo, dijo el madero, se le ha quedado el utilitario como un sello.
La gracia es que entre la farlopa, el ron, las pirulas y el estacazo con la farola, que aún no te explicas por qué se movía, te has quedado como un sonajero. Hay que joderse, tú que querías ser el más loco del insti, lo has conseguido. Además te han dado una habitación con vistas, blanca, acolchada y con barrotes a juego. Art deco, oye. Sin hipoteca, que para hábil tú. Y encima te encuentras a alguno de tus ídolos ahí dentro, los que te quitaban la propina los lunes. Pero ahora todos babeáis a la misma hora, como buenos amigos, después de la medicación.
¡Es que el Chuso está mu loco, tronco!

* Imagen obtenida de la discoteca Fabrik. No conozco a los chicos de la foto y no son los protagonistas de esta historia, que es una ficción. 


jueves, enero 11, 2007

Pre-juicios

 Ya sé que todos los tenemos, pero ¿deberíamos tenerlos?

Pues claro que sí, ¡menuda obviedad! Pero que insensatez es esa de no tener pre-juicios y de ser políticamente correcto. En un contexto probabilístico, los pre-juicios son información a priori. No tener pre-juicios es de idiotas y ser políticamente correctos es un eufemismo para decir mentiroso y es, en general, una forma dulce de encubrir actitudes mezquinas. Nada de lo dicho anteriormente exime de la educación, que es el aceite que hace que la maquinaria social funcione. Además, un juicio previo puede ser positivo o negativo (aunque es cierto que la RAE le da una acepción peyorativa) ¿No tienes prejuicios? Vete a vivir a un barrio lleno de yonkis, gitanos o skinheads y dime si dejas tu bici en la calle, a tu hijo jugar en el parque o que tu novia te espere en la parada de autobús.

A la hora de valorar a una persona que no conocemos, todos nos hacemos una idea de cómo es lo que vemos de él. Si vemos cómo camina sabremos si es seguro de sí mismo, si intenta demostrar algo que no es, si es una persona apocada o si es cojo. Si le oímos hablar deduciremos si es o no tartamudo, educado, si ha ido a la escuela, si pretende imponerse o ser amable, si le importan las palabras de los demás, etc. Tengo amigos que saben si alguien es un delincuente en menos de 3 segundos, 2 seg. para saber si alguien es una locaza, 2 días para saber si ella quiere ligar contigo (y es que los hay muy lentos para eso) y 1 segundo para saber si ella no se iría contigo esa noche ni aunque la arrastrases del pelo hasta la cueva. Lo importante no es si prejuzgamos a la gente (que todos lo hacemos), lo importante es en cuanto tiempo somos capaces de obtener la información que necesitamos y no equivocarnos en nuestros juicios. Por supuesto que cada individuo es un mundo y un mayor conocimiento sobre la persona concreta nos ayudará a definir mejor cómo es, pero suele ser útil hacer caso a la intuición, si es que la tienes.

Ejemplo práctico: Los camareros en las terrazas de bar

Son gente que huele el dinero, capaces de captar en décimas quién puede darles propina y quién no y ordenarlos. Ese será el orden en el que te servirán (ahora empiezas a darte cuenta de por qué siempre te dejan para el final... si es que te estiras menos que el portero de un futbolín!)

Valorar oportunamente a los demás es un don. ¿Qué no es para tanto!? Mira el número de divorcios en el mundo, el número de estafas y el de malentendidos. Otra cosa es que seas idiota y siempre te equivoques a la hora de juzgar.
Para juzgar convenientemente, prejuzgar es una herramienta útil, que sobre todo te hace ganar en velocidad y limita tu número de errores.
Un ingenuo es alguien que piensa que todo el mundo es bueno. Un desconfiado piensa que todo el mundo es malo. Ambas son actitudes erroneas y se equivocan muchas veces. Tus pre-juicios te ayudan a cometer menos errores. ¿No tendríamos que intentar limitar el número de errores que cometemos con los demás? ¿es mejor ser ingenuo? ¿cuál es el coste de un error en el juicio sobre alguien?

lunes, diciembre 11, 2006

Sucedió en Madrid

 No estoy muy seguro de que el programa de Telemadrid con el título de este post siga en antena. Era una emisión en la que se contaban todo tipo de historias truculentas sucedidas en Madrid, casi siempre en los barrios marginales y que a veces olían un poco a guión y otras a maniobra gubernamental para asustar a las viejas en busca de votos.
Esa era al menos mi opinión sobre el programita. Sin embargo, recientes sucesos observados en primera persona han provocado un cambio de opinión.
Ayer, con un renovado aire ecológico, decidí dejar mi cochecito aparcado y coger el transporte público, un tren de cercanías del sur de Madrid y los hechos son los que narro a continuación:
Una mujer de unos 30 años y origen caribeño estaba sentada en el vagón junto a la puerta. Cuatro macarrillas de unos 20 años y con la pinta del típico malote del extrarradio madrileño se suben al vagón y empiezan a molestar a todo el mundo. Dos paradas después se bajan y una vez en el andén reparan en la mujer antes mencionada. La insultan y hacen como que le van a robar el bolso. A la segunda o tercera ocasión la mujer suelta un manotazo y las puertas comienzan a cerrarse para que el tren arranque de nuevo. Los cuatro impiden que la puerta se cierre y suben al vagón insultando y escupiendo a la mujer.
En ese momento, ante la pasividad y miedo general, se levantó un chico de unos 25 años, corpulento y 1m80. Dos personas más lo siguieron detrás de él. El chico se interpuso entre la mujer y los 4 que empezaron a amenazarlo. Uno de los macarras tenía continuamente la mano en el bolsillo sujetando o simulando sujetar una navaja. Tras unos segundos, eternos, de tensión, llegó el conductor del tren o el revisor para desbloquear la puerta y los macarras se fueron intentando acusar al chico.
La mujer insultada y escupida NO le dio las gracias al chico que la defendió.

La gente no está preparada para los conflictos, y menos para los un tipo violento. Vivimos en una sociedad en la que nos hemos dado unas normas para que todos podamos convivir. A los políticos y filósofos de postín se les llena la boca hablando de lo que hay que hacer para que no sucedan situaciones como la antes mencionada: educación, planes de ayuda social, etc. Pero ellos no cogen todos los días el transporte público o viven en barrios de mierda, llenos de delincuentes. ¿Y qué ocurre cuando esto sucede? ¿Qué ocurre cuando hay una situación injusta como la anterior? Posibilidades hay muchas, he aquí unas cuantas:

- Si el chico no se levanta, después de escupirla podrían haber pegado a la mujer ante la pasividad del vagón.
- Si el macarra saca la navaja y se la clava al chico, las consecuencias podrían haber sido graves y los macarras habrían huído ante la cobardía general.
- Si en una pelea el chico esquiva la navaja y rompe un brazo o la nariz a algún macarra, seguro que va a juicio y además tiene que indemnizar al macarra.
- La posibilidad que casi todos fantaseaban: esto no está ocurriendo, no va conmigo, que pase rápido y luego diremos lo difícil que está la vida.

En mi opinión, el vagón entero tendría que haber rugido contra esos macarras, haberles dado dos hostias y tirarlos al andén, si es posible con una costilla o un brazo roto cada uno. Sé que suena duro, pero ¿no empieza a ser el momento de que seamos un poco menos cobardes y de que nos pongamos de parte de las víctimas reales y no de los criminales? ¿Qué me decís de la actitud de la mujer? La situación era clara, las pruebas a la vista de todos y el pueblo soberano. ¿Qué tendría que haber hecho la gente?
Me interesa vuestra opinión.