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lunes, julio 16, 2007

Tintín y los negros


Nunca he leído un comic de Tintín. Ni me alegra mi me apena, me deja frío. Pero parece que ha marcado la juventud de mucha gente en generaciones precedentes a la mía. Este reportero creado por Hergé vuelve ahora a la palestra. Quieren quitar de las librerías uno de sus comics "Tintín en el Congo" por su contenido racista. De ello se encarga la Comisión Británica para la Igualdad Racial. Sí, en todas partes cuecen habas, qué os pensabais.

Pues tienen razón. Sí señor. Y sin haberlo leído. Da igual. Quememoslo, por racista, por desigualado, antiparitario, retrógrado y por conservador. Aunque también se me ocurre que podríamos meter en la misma hoguera a esta asociación. Esta claro que entre negro y blancos no hay más diferencias que las obvias, porque de gilipollas anda la cosa pareja.

Puestos a quitar de las estanterías y quemar obscenidades, podríamos quitar los libros de historia, no hacen más que recordar tiempos en los que el buen rollito se aseguraba a mandobles, las civilizaciones se ponían la una a la otra mirando a la Meca en cuanto tenían oportunidad y la paridad era algo que no se llevaba ente los democráticos gobiernos de entre hace 10 y 10000 años. Podríamos quitar los libros de física, porque podrían herir la sensibilidad de ciertas facciones religiosas. Deberíamos quemar la enciclopedia y el diccionario de la RAE, por ese fascista intento de objetividad y su escaso tacto político. Que ardan los libros de medicina, que algunos contradicen las divinas enseñanzas.

Somos así de imbéciles y hasta que no borramos la memoria lo suficiente y quemamos cualquier intento de recuperarla, no nos damos por satisfechos. Preferimos no ver, no entender el por qué, no enseñar a los nuestros a interpretar lo que sucedió en el pasado, los motivos y las gentes que crearon esas obras. Nos zambullimos en lo políticamente correcto, besamos en los morros todo lo que suene a progre, y claro, nada más fashion que la censura.

Ocultemos las ideas que nos incomodan en vez de rebatirlas con argumentos y llegaremos al grado de estupidez que tanto anhelamos. Encontraremos el karma y nos uniremos a nuestros chacras y a la madre que los parió. Y rebuznaremos todos al unísono con laureles y panderetas, meciéndonos en las esencias de nuestra propia necedad.

Vamos, que me apetecía un tema fresquito para la llegada de las calores!