Antes un policía rezumaba autoridad, y como te pusieras chulo sacaban la porra y de endiñaban dos hostias antes de decir predicado, pero ahora… es cierto que parece que los antidisturbios arrean, pero yo diría que es más lo que dicen los medios. Si a un antidisturbios le queman la jeta con un cocktail molotov, los periolistas se callan como putas, pero ay del picoleto que suelte dos porrazos de más, lo cuelgan del palo mayor. Y es que el tema es jodido, los políticos (esos mequetrefes, ladrones y embusteros sin ideología mayor que el bricodinero y la foto fácil) te sueltan a controlar mareas de joputas encabronados, borrachos sedientos de zapatiesta antes de un partido de fútbol. A defender autobuses de paletos vestidos de Armani que ganan en 90 minutos más de lo que trincarás en toda tu maldita vida y además tienes el convencimiento de que alguna te llevarás, y si te pillan sólo en un portal de darán las del pulpo. Si luego tienes huevos de salir y repartir un poco de estopa, el político de turno, el que te mandó allí saldrá pidiendo tu cabeza en nombre del consenso, el talante, la pluralidad y sus votantes mojigatos y meapilas; y diciendo que los chicos son jóvenes y que no éstos son otros tiempos.
Pero es que la vida es perra, y arrieros somos y en el camino nos encontraremos y la venganza se sirve en plato frío, etc. Y llega un día que te mandan custodiar al político de turno, que va a soltar su perorata y hacerse unas fotos, y la gente está hasta los mismísimos porque se han enterado de que el pollo hace horas extras con constructores y a ti no hace más que subirte los impuestos y no tienes para llegar a fin de mes.
Total que el ambiente está tenso y sabes que se va a repartir candela, porque llevas tiempo en esto y conoces el percal. Que habrá para todos, vaya. Y en una de estas que empiezan a llover galletas y tú que tienes que proteger al pollo, ese que te dejó sin sueldo dos meses, ese que justificó a los que te pusieron la cara como un puzzle, piensas ¿y si me tomo los 15 minutos del café?