
En mi tierra llaman churumbeles a los hijos. Resulta que lo he buscado en la RAE y es correcto. Bueno, a lo que iba: el gobierno acaba de sacar una ley por la que concede 2500 € por tener un hijo. Unos dicen que ya era hora, otros que han empezado las elecciones y nosotros mirando para otro lado, y los de más allá, que si eso nos va a quitar dinero para la promoción del catalán en Centroáfrica. Que es electoralista, no lo duda nadie, pero bueno, al menos hacen algo para ayudar a las familias, ¿o no?
En realidad, dar 2500 € suena bien, pero no es mucho. Estimo que el gasto antes de tener el bebé son ya esos 2500 euros: la silla, la cuna, el walkie talkie, el babero de gore tex y el pijama ignífugo. Supongo que esa familia de clase media, acuciada por una hipoteca pero con ganas de reproducirse dará la bienvenida a cualquier ayuda, pero este dinero no determinará si tienen o no descendencia.
A mí lo que me preocupa es que estamos en España y aquí somos muy garrulos. Lo que me preocupa es que algún gilipollas, que haberlos haylos, piense en tener un hijo porque le vendrían bien esos leuros. Siendo el país con mayor consumo de coca de la UE, esto le dará a más de uno para unos tiritos o unas partiditas más en el casino.
El problema es, sobre todo, el tipo de incentivo que se está dando a la gente. Algún descerebrado puede empezar a pensar en los hijos en forma de rentabilidad. Sí, ya se que nadie en su sano juicio lo haría, pero seguro que representa un 5% de nuestra población. ¿Qué ocurrirá cuando se den cuenta que mantenerlos cuesta más de 2500 €? ¿Queremos incentivar especialmente a las familias más pobres para que tengan más hijos? es decir, ¿queremos incentivar las desigualdades sociales? ¿le quitaremos el dinero a quien abandone a sus hijos?
Es de esperar que los señores políticos hayan considerado estúpido entregar vales para un carrito, comida de bebé, pañales, libros o el tipo de cosas en las que los padres se gastan el estipendio, pero daría menos votos a un año vista, ¿no?